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lunes, 8 de abril de 2013

Una triste despedida en un mar de café amargo.

Perdona por molestar, no era tal mi intención. Solo quería saber si te acordabas de tantos momentos vividos. Sí, fue bonito, fue precioso, un cuento de hadas. Dichosa despedida en la que el caballero fue asesinado por su princesa.

Lo recuerdo perfectamente. Los dos solos sentados en tu sofá, juntos, brazo con brazo. Pero a la misma vez muy distante el uno del otro. Mirábamos el café. Mi corazón se desesperaba por besarte, aunque solo fuese una última vez.

Y empezó la tortura. Con la voz entre cortada empezaste a hablar.

- Daniel.. esto, esto no es igual que antes...- un silencio incomodo ocupó toda la sala.
- Creo que..
- ¡CALLA! - Me armé de valor, aguantando las lágrimas en los ojos - ¿En serio me vas a decir lo mismo que se le dice a todo el mundo? Tú, tú que me jurabas y rejurabas que yo no era como los demás, que era distinto. Tú, la que tanto me quiso en un pasado, y lo sé.. - Volvió el silencio, pero esta vez mucho más corto - Sé que todo a cambiado, pero, pero a pesar de eso sigo siendo diferente a los demás. Mas no obstante tú me ibas a soltar lo que a todos. ¿Qué me ibas a decir? ¿Qué eres tú y no yo? ¿Qué me merezco algo mejor? no, sabes que no, no hay nada mejor en este planeta que tú. Pero sé decir adiós. Después de tantos años.. - Una lágrima calló sobre el café, que cada vez me parecía mas amargo. Respiré. - Después de tantos momentos, sé que todo a cambiado. No sé si por mi. No sé si por ti. Quizás los dos.

Callabas, solo callabas. No te atrevías a mirarme a la cara. Vi como llorabas, y eso me mató por dentro. No podía aguantar más y dejé que saliesen las aprisionadas lágrimas de mis ojos.

- Daniel.. escucha.. yo nunca me imaginé esto de verdad...
- Espera, mírame a los ojos.

Tus ojos me lo contaron todo. Tu boca siguió soltando palabras que yo no escuché. Solo miraba a tus tristes ojos marrones de ahora. Cuanto me dolió lo que ellos me contaron.

Vi como me decían, que ya ese loco amor que sentiste por mi había desaparecido. Vi como en una película todos nuestros momentos pasados a cámara lenta. Retrocediendo. Vi como los ibas borrando de tu mente, de tu corazón. Vi nuestro primer beso, y ahora nuestro último adiós. Vi, como nos hicimos fuertes, y ahora como caen las murallas a nuestro alrededor. Vi, el primer abrazo salvavidas, y ahora como me hundo en este mar. Vi, aquella noche tan fugaz entre tus sábanas. Vi tanto. Vi nuestros 4 años. Y ahora veo nuestros últimos 4 minutos juntos.





Tan perfecto como para durar un tiempo, tan dulce para hacer más amargo lo amargo. Tan bueno , para hacer que lo malo sea más malo. Tan perfecto.. tan perfecto como tú. Y es que después de un par de años sin tus besos, sin una sonrisa dirigida a mi, sin el cálido roce de tu cuerpo. Después de tanto tiempo sin ti. Después de tanto. Aún y más aún, te sigo amando.